Faruk Zorlu,Seyit Ahmet Aytaç
09 Marzo 2018•Actualizar: 10 Marzo 2018
El embajador de Sri Lanka para Turquía, Pakeer Mohideen Amza, espera que termine pronto la violencia que se ha desatado en su país en los últimos días, la cual ha causado que se declare estado de emergencia en la nación.
“Sri Lanka ha pasado un momento difícil los últimos días y se ha presentado violencia”.
“Desafortunadamente, dos personas valiosas han perdido la vida. Una, de la comunidad de budistas cingaleses y la otra, de la comunidad musulmana”, le dijo Amza a la Agencia Anadolu este jueves.
Los musulmanes constituyen un 10% de la población de la isla de los casi 22 millones de habitantes, que cuentan con un 74% de población cingalesa.
Con respecto a las medidas para controlar la violencia en su país, Amza comentó: “estoy seguro de que los controlaremos por completo”.
Hasta el momento, la Policía de Sri Lanka ha arrestado a 81 personas por instigar la violencia.
“Ahora, estamos tomando todas las medidas para frenar esta situación. Enviamos fuerzas adicionales y equipos de investigación para buscar minuciosamente los otros elementos detrás de todo lo que se ha hecho”, explicó el embajador.
“Nuestro presidente declaró un estado de emergencia el martes en medio de la violencia tras las discusiones que se dieron en el consejo de seguridad y en el gabinete”, declaró Amza, agregando que el estado de emergencia duraría siete días.
El embajador dijo también que las personas pertenecientes a todas las religiones estaban haciendo un llamado a la calma en el país.
“Líderes religiosos, budistas, musulmanes, cristianos e hindúes se unen en una voz, diciendo que deberíamos detener esto. Les piden a las personas permanecer en calma y respetar a los otros”, indicó Amza. “Nuestras celebridades y jugadores de cricket también están hablando. Porque hemos vivido en este país como hermanos y hermanas desde hace mucho tiempo. Estoy seguro que tenemos la capacidad de superarlo pronto”.
La violencia comunal ha afectado a la minoría musulmana gravemente. Reportes locales indicaron este viernes que el número de víctimas mortales se elevaba ya a 3 personas, dos de ellas pertenecientes a la comunidad musulmana del país.
De acuerdo con Amnistía Internacional, el 5 de marzo, una pandilla incendió hogares, tiendas y mezquitas que pertenecían a la minoría musulmana en el área de Digana, en la ciudad de Kandy.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.