Este domingo la canciller alemana Angela Merkel y su rival de centro izquierda Martin Schulz, fueron protagonistas de una fuerte discusión en un debate televisivo con respecto a la política de Turquía en Alemania. A tan sólo tres semanas de realizarse las elecciones generales este 24 de septiembre.
El líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz hizo un llamado para mantenerse a raya con Turquía, y en un movimiento inesperado, sugirió el cese inmediato a los diálogos que harían posible la membresía de Ankara en la Unión Europea, además de congelar EUR 4.000 millones de euros de fondos para su preadhesión.
“De convertirme en el siguiente canciller, detendría las charlas de la membresía de Turquía en la Unión Europea”, dijo él en medio de las tensiones crecientes entre Alemania y Turquía.
Schulz defendió la membresía de Turquía en la Unión Europea por un largo tiempo, pero hace unas semanas evidenció un cambio en la política, cuando las últimas encuestas mostraron una baja en el respaldo de los miembros de su partido.
Los candidatos a la cancillería se enfrentaron en el debate el domingo por la noche. Con las encuestas poniendo a Merkel, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU/CSU) en una posición ventajosa con el 38% de los votos mientras que el SPD recibió un apoyo del 24%.
Merkel defiende un abordaje cauteloso
A pesar de la maniobra inesperada de Schulz, Merkel mantuvo una postura cautelosa y defendió su política de entablar diálogos con Turquía para superar las tensiones actuales.
“Yo no tengo intenciones de romper relaciones diplomáticas con Turquía”, señaló la canciller.
Merkel también argumentó que el cese a los diálogos podrían enviarle un mensaje erróneo a los ciudadanos turcos que aún apoyan las reformas democráticas y la perspectiva del país en la membresía de la Unión Europea.
Sin embargo, respaldó las últimas medidas económicas que buscan presionar a Ankara. También se refirió a la posibilidad de actualizar los consejos de viaje a Turquía.
Con respecto a la petición de Schulz de ponerle fin a los diálogos, Merkel señaló que una acción de este tipo, requiere del apoyo de los otros Estados pertenecientes a la Unión Europea.
También recordó que el ministro de asuntos exteriores Sigmar Gabriel, político socialdemócrata, no apoyó dicha petición.
Sin embargo, Merkel también anunció que se comunicaría con sus colegas para ver si hay una posición en común en este tema.
Por su parte el portavoz presidencial turco, Ibrahim Kalin, aseguró este lunes que los políticos alemanes “han cedido al populismo” días previos a celebrarse las elecciones generales.
En su cuenta de Twitter, el vocero escribió: “la sumisión del ámbito político alemán al populismo y la alienación, sólo alimentará la discriminación y el racismo”.
Con respecto al debate, Kalin aseguró que “atacar a Turquía y a Erdogan ignorando los problemas fundamentales y urgentes de Alemania y Europa, es el reflejo de una estrecha visión” en el continente.
“¿Acaso Alemania, que alberga abiertamente organizaciones como PKK y FETO, no está consciente que está defendiendo terroristas y golpistas en vez de defender la democracia?”.
Las tensiones entre Berlín y Ankara se intensificaron la semana pasada, cuando políticos alemanes criticaron fuertemente un arresto llevado a cabo el jueves, de dos ciudadanos alemanes de ascendencia turca sospechosos de apoyar grupos terroristas.
Mientras Alemania demanda su pronta liberación, las autoridades turcas señalaron repetidamente que el poder judicial de Turquía es independiente, y que cualquier influencia política en procedimientos legales estaba fuera de discusión.
Relaciones tensas entre Ankara y Berlín
La tensión entre Ankara y Berlín se ha incrementado desde el intento fallido de golpe en Turquía el año pasado, cuando los líderes turcos atacaron a Alemania, acusándola de cerrar sus ojos ante las actividades de grupos ilegales y organizaciones terroristas hostiles a Turquía.
Por otro lado los políticos alemanes han expresado su preocupación frente al imperio de la ley y asuntos de derechos humanos, en medio de la amplia investigación llevada a cabo por las autoridades turcas a la Organización Terrorista de Fetullah (FETO), que orquestó el fallido golpe de Estado en el que murieron 250 personas y otras 2.200 resultaron heridas.
FETO tiene una gran red en Alemania, que cuenta decenas de escuelas privadas, empresas y organizaciones de medios de comunicación.
Según informes de medios locales, desde el intento de golpe de Estado, cerca de 4.000 presuntos miembros de FETO han llegado a Alemania desde Turquía y otros países.
A pesar de las reiteradas solicitudes por parte de Ankara, que demandan el arresto de los miembros de FETO, las autoridades alemanas han rechazado las peticiones de extradición argumentando que Turquía primero debe proveer evidencia legal para tal propósito.
Además de FETO, el grupo terrorista PKK también está activo en el país y realiza importantes actividades de propaganda, reclutamiento y financiación.
El grupo tiene cerca de 14.000 seguidores entre la población de inmigrantes kurdos en Alemania, según la agencia de inteligencia doméstica BfV.