Alyssa McMurtry
08 Diciembre 2020•Actualizar: 08 Diciembre 2020
El Ministerio de Salud de España confirmó el lunes 17.681 nuevas infecciones por coronavirus durante el fin de semana, el total más bajo en tres días desde el 17 de agosto.
Seis semanas después de un estado de emergencia que imponía toques de queda, restricciones de viaje y varias medidas locales, la situación epidemiológica ha mejorado dramáticamente desde el pico de la segunda ola a principios de noviembre.
Sin embargo, otras 394 personas murieron a causa de la enfermedad durante el fin de semana. Desde que se declaró el estado de emergencia, alrededor de 10.000 personas han muerto por COVID-19 en España.
Si bien las infecciones continúan disminuyendo, el ministro de Sanidad de España, Salvador Illa, imploró a los residentes del país que actúen de manera responsable durante la próxima temporada de vacaciones, cuando las restricciones de viaje, los toques de queda y el tamaño de las reuniones se relajarán.
"No podemos poner un policía en cada casa", dijo llla en una conferencia de prensa, subrayando que si el país ve un nuevo repunte en los casos después del fin de semana largo, el Gobierno podría endurecer las medidas.
Mientras tanto, Arancha González Laya, ministra de Asuntos Exteriores de España, dijo a los periodistas en Bruselas que el país estaba considerando posibles cambios en los requisitos de entrada para los viajeros.
Por ahora, todas las personas que ingresen a España deben dar un resultado negativo para COVID-19 en una prueba de laboratorio dentro de las 72 horas antes del viaje o se arriesgan a una multa de EUR 6.000 (USD 7.278). Sin embargo, muchos se han quejado de que es imposible realizar una prueba de PCR, recuperar los resultados y viajar en tan poco tiempo.
Específicamente, González Laya dijo que las autoridades estaban considerando la posibilidad de aceptar pruebas de antígenos más rápidas.
A pesar de que los casos han disminuido, varias zonas del norte de España todavía no han permitido la reapertura de bares o restaurantes, lo que ha provocado una nueva ola de protestas en el sector de la hostelería.
En la ciudad de Gijón, un grupo de dueños de bares y restaurantes se han encerrado desde el viernes en una iglesia por desesperación.
"La ayuda que nos está dando el Gobierno claramente no es suficiente", dijo Alejandro Rendueles, el dueño de un restaurante, al diario local El Comercio. "Aún tenemos que pagar todos los costos de mantener a flote nuestros negocios y la situación es totalmente inestable. Deberían congelar nuestros pagos de facturas".
En Galicia, otro grupo de trabajadores de la hostelería se embarcó este lunes en una marcha de 600 kilómetros hasta Madrid para exigir más apoyo económico al sector.
Ver también: Rey emérito Juan Carlos I de España presentó plan para legalizar USD 606.000.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.