El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, anunció que hará más pruebas de misiles balísticos dirigidas al “Pacífico”, según informaron este miércoles los medios de comunicación estatales.
Kim Jong-un supervisó personalmente el lanzamiento de un proyectil sobre Japón este martes en la mañana, hora coreana, lo que llevó a Japón a condenar la prueba y considerarla como “una amenaza sin procedentes”.
Kim dijo que la prueba fue solo “el primer paso” de una operación militar del Ejército de Corea del Norte en el Pacífico y un preludio significativo para contener Guam, según fue citado por la agencia de noticias KCNA.
Su misil wasong-12 viajó 2.700 kilómetros, y envió un mensaje de que también podría enviar proyectiles cerca de Guam.
Esta isla del Pacífico es el hogar de algunos de los más poderosos hardware militares de Washington.
El Consejo de Seguridad respondió este martes con una declaración en la que se condena el lanzamiento y se califica la última provocación de Corea del Norte como una “indignante” amenaza.
El lanzamiento demuestra el aumento de la confianza de Pyongyang, independientemente de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Corea del Norte hizo esta prueba a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU le hubiera reforzado las sanciones, luego de las pruebas intercontinentales con misiles balísticos lanzadas por Pyongyang en julio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que “todas las opciones estaban en la mesa”, luego de conocer que Corea del Sur está alistando sus defensas, tras las conversaciones telefónicas entre el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, Chung Eui-yong, y su contraparte estadounidense, H.R. McMaster.
Una declaración de la Oficina Presidencial de Seúl confirmó que poco después de que fuera detectada la prueba de Corea del Norte, se discutió el despliegue de activos estratégicos estadounidenses en la península, para que Corea del Sur no tenga que depender de los poderosos dispositivos de Guam, como los bombarderos B-1B.
Otros equipamientos que podrían reforzar a Corea del Sur incluyen un bombardero B-52, misiles destructores guiados, submarinos nucleares y portaaviones.
La conversación continuará cuando el secretario de Defensa de Estados Unidos, Jim Mattis, reciba a su contraparte surcoreano, Son Young-moo, este miércoles en el Pentágono.
El vocero del Pentágono, el teniente coronel Christopher Logan, se negó a comentar directamente sobre el posible despliegue de activos estratégicos.
No obstante, Logan le aseguró a la Agencia Anadolu que EEUU está preparado para defender a su nación y a otros aliados, y dispuesto a utilizar toda la gama de capacidades que está a su disposición, ante las crecientes amenazas de Corea del Norte.
Ya hay cerca de 30.000 miembros del Ejército americano estacionados en Corea del Sur, pero Seúl ha dejado claro que el presidente Moon Jae-in también quiere desarrollar más capacidades para disuadir al Norte, incluyendo el aumento de las actuales restricciones de misiles balísticos.
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