Alex Jensen
28 Agosto 2017•Actualizar: 29 Agosto 2017
El presidente surcoreano Mon Jae-in ordenó el lunes a su país prepararse para atacar con prontitud si Corea del Norte “cruza la línea”.
Moon mencionó previamente que su “línea roja” significaba el armamento de un misil balístico intercontinental (ICBM) con carga nuclear, seguido de las amenazas del Norte de arremeter contra Guam.
En una reunión con miembros del Ministerio de Defensa, llevada a cabo el lunes, Moon demandó “una reforma en la estructura militar que cumpla con los requerimientos de un combate moderno para que pueda cambiar rápidamente a una postura ofensiva en caso de que Corea del Norte genere una provocación que cruce la línea”, de acuerdo con los reportes presidenciales emitidos por la agencia de noticias Yonhap.
Se espera que Seúl continúe presionando para generar una mayor capacidad armada en medio de los diálogos con Estados Unidos, su principal aliado militar.
Estas acciones representan un giro a los llamados que ha hecho el presidente surcoreano por un diálogo pacífico desde que asumió su puesto en mayo./ Corea del Norte ha rechazado la postura de Moon calificándola de ser “deshonesta”, pero ha llevado a cabo una serie de pruebas con misiles prohibidos.
El periódico perteneciente al partido gobernante de Pyongyang, Rodong Sinmun comentó el lunes que “es presuntuoso, por parte del líder de Corea del Sur, hablar de una línea roja a pesar de que su amo [Estados Unidos] no lo mencionara”.
El norte frecuentemente se refiere a Seúl como marioneta de su amo, Estados Unidos. El periódico, por su cuenta, también advirtió que las fuerzas de Corea del Norte “hundirán la totalidad de Estados Unidos bajo el agua si ese país trae nubes de guerra o de agresión a este territorio”.