Santiago Serna
08 Agosto 2017•Actualizar: 09 Agosto 2017
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció que adoptará un modelo de austeridad para enfrentar los complicados compromisos financieros que heredó del pasado gobierno. Las ganancias serán invertidas en el proyecto Casa para Todos, que entrega viviendas a las familias más pobres de Ecuador.
El Gobierno autorizó varias medidas para controlar gastos como la venta de los "automóviles de lujo del Gobierno", la reducción del 10% de los sueldos de servidores públicos de nivel jerárquico superior, la venta de uno de los aviones presidenciales y de todos los bienes del Servicio de Gestión Inmobiliaria.
La reforma se anunció después de que el presidente informara sobre la "compleja situación económica de Ecuador", producto del creciente endeudamiento que dejó el gobierno de Rafael Correa, con un déficit fiscal superior al 7,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y una creciente deuda pública.
La economía ecuatoriana se vio golpeada por la extensa caída de los precios del crudo -su principal producto de exportación- y por la devaluación de las monedas de los países vecinos.
Moreno aseguró que va a garantizar el cumplimento de los compromisos económicos que tiene el país, tanto a nivel interno como externo, destacó la Agencia Pública de Noticias del Ecuador.
“He instruido al ministro de finanzas, Carlos de la Torre, para que transmita con absoluta claridad a todos quienes han invertido en el Ecuador, a todos los que han confiado en nuestro país, que sus derechos siempre serán respetados y que nuestra palabra siempre será honrada”, dijo el primer mandatario.
Además, enfatizó en la firma del decreto e inicio de la entrega de pensiones a adultos mayores, dentro del programa Mis mejores años.