Ahmet Dursun
23 Enero 2019•Actualizar: 23 Enero 2019
La empresa Showa Shell Sekiyu, filial de la Royal Dutch Shell anglo-neerlandesa, cargó el martes su primer petrolero con crudo de Irán tras la exención de seis meses a las sanciones concedida por EEUU.
Se espera que el petrolero llegue a Japón a principios del mes de febrero.
La empresa japonesa Fuji Oil había cargado el lunes también su primer petrolero tras la exención.
Luego de la entrada en vigor el 5 de noviembre de las sanciones unilaterales impuestas a Irán por EEUU, esta concedió una exención de seis meses a ocho países, entre ellos Japón.
Japón había suspendido la importación de petróleo de Irán en octubre. Mientras en junio del año pasado Japón importaba 183.000 barriles diarios de Irán, esta cifra descendió a 43.000 en septiembre.
El año pasado, en un esfuerzo por persuadir a Teherán para que negociara un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear, EEUU volvió a imponer sanciones contra los sectores de energía, construcción naval, transporte marítimo y financiero de Irán.
Sin embargo, Washington también otorgó exenciones temporales a los ocho principales importadores de petróleo iraní, que, junto con Japón, incluyen a Turquía, China, India, Corea del Sur, Italia, Emiratos Árabes Unidos y Taiwán.
Según la OPEP, la producción total de petróleo de Irán en noviembre pasado cayó a 2,95 millones de barriles por día en comparación con los 3,33 millones de barriles del mes anterior.
Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) indican que Irán necesita que los precios del petróleo alcancen los USD 98,6 por barril este año para equilibrar su presupuesto para 2019.