Susana Patricia Noguera Montoya
22 Noviembre 2019•Actualizar: 25 Noviembre 2019
Miles de personas se reunieron este jueves en la céntrica Plaza Italia, en Santiago de Chile, para una nueva jornada de protestas. Los manifestantes coreaban frases como “Chile no se vende” para mostrar nuevamente su desacuerdo con las políticas financieras del gobierno de Sebastián Piñera.
Ciudadanos también protagonizaron cacerolazos y otras manifestaciones en diferentes puntos de la capital chilena. El cuerpo de Carabineros lanzó agua a presión y gases lacrimógenos contra los manifestantes en su mayoría jóvenes estudiantes.
Las protestas en Chile iniciaron el 14 de octubre en rechazo al alza en las tarifas del metro y a la declaración de toques de queda, en el marco de un estado de emergencia declarado por el Gobierno por primera vez desde el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Con el paso de los días, los ciudadanos también empezaron a manifestar su descontento con otros temas como las pensiones, los derechos laborales y la necesidad de una nueva Constitución, ya que la actual fue creada en la época de la dictadura.
Las sucesivas manifestaciones y la respuesta de la fuerza pública han dejado al menos 20 personas muertas y cerca de 1.600 heridos, según cifras oficiales.
En respuesta, el Gobierno suspendió el alza a las tarifas del metro, levantó el estado de emergencia, hizo cambios en el gabinete ministerial y acordó realizar un plebiscito en el que la ciudadanía elegirá un mecanismo para hacer reformas constitucionales.