Los recortes planeados en el financiamiento de la ONU por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendrían un “notable efecto” en los programas de salud y ayuda para las mujeres refugiadas y las personas más pobres del mundo, según Alistair Burt, ministro británico de Desarrollo Internacional y Oriente Medio.
Burt le dijo al Huffington Post, según un artículo publicado este miércoles, que cualquier pérdida de dinero tendría un gran impacto en los programas de la ONU.
La administración de los EEUU reducirá su financiación de la ONU en $ 285 millones de dólares para el próximo año fiscal, anunció este domingo Nikki Haley, embajadora de EEUU en la ONU.
El anuncio se dio poco tiempo después de que los miembros de la ONU votaran, de manera contundente, para rechazar la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, una acción que generó condenas y protestas en todo el mundo árabe y musulmán.
Los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU se encontraron la semana pasada para una sesión especial de emergencia relacionada con la decisión de Trump. Burt dijo que era consciente de que la relación entre la ONU y EEUU "ha sido complicada". “Es verdad que cualquier pérdida de financiación, particularmente en la salud o la educación, tiene un efecto notable”, añadió el ministro.
“Sabemos que hay algunas preocupaciones por parte de la administración estadounidense sobre la financiación de la salud”, enfatizó.
“Nosotros no compartimos estas preocupaciones. Estamos determinados a asegurarnos que no habrá ningún efecto adverso en el caso de que EEUU haga un recorte en algunos de los programas, particularmente en los que van dirigidos a las mujeres y los más necesitados”, manifestó el ministro británico.
Burt señaló que espera que Estados Unidos pueda resolver sus inconvenientes con la ONU porque la presencia de este país es de gran importancia para todos los miembros.
Amenazas luego del voto de la ONU
Luego del voto de la semana pasada de la ONU, Trump amenazó con retirar billones de dólares en ayuda a los países que votaron a favor de la resolución que rechaza la acción de Estados Unidos.
“Ellos toman cientos de millones de dólares e incluso billones y luego votan en contra de nosotros. Bueno, estamos observando esos votos. Déjenlos votar en nuestra contra. Nos ahorraremos mucho dinero, no nos importa”, dijo Trump.
Nikki Haley, embajadora de EEUU en esta organización, también había amenazado a los miembros de la ONU por su voto, diciendo que habría consecuencias y estarían “anotando los nombres” de los países que votaron a favor de la resolución. El estatus de Jerusalén ha sido considerado durante mucho tiempo como un asunto determinante para las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.
La decisión de Trump es vista como un obstáculo a este propósito. Jerusalén del Este, región que los palestinos intentan convertir en la capital de su Estado, ha estado bajo ocupación israelí desde 1967.
*Ana María Castro contribuyó con la redacción de este artículo.
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