Yusuf Özcan,Hasan Esen
16 Diciembre 2018•Actualizar: 16 Diciembre 2018
La Policía de Francia arrestó a 95 manifestantes de los chalecos amarillos durante la nueva jornada de protestas en París, de acuerdo a medios locales.
Las protestas de los chalecos amarillos, que comenzaron ante el aumento del impuesto al combustible y que luego se convirtieron en una fuerte presión contra el presidente francés Emmanuel Macron, continuarán este sábado a pesar del llamado del Gobierno a detenerlas.
En horas de la mañana del sábado, momentos previos a las protestas, las autoridades francesas ya habían arrestado a 25 manifestantes en París.
El número de personas arrestadas la semana pasada durante las mismas horas fue de más de 500.
El jueves, Maxime Nicolle, una de las figuras prominentes del movimiento, dijo que realizarán protestas a pesar de los pedidos del Gobierno para que se detengan, después del tiroteo de Estrasburgo.
Los manifestantes se reunieron en los Campos Elíseos y la Plaza de la Ópera, en el quinto fin de semana de las manifestaciones.
En algunas partes de la ciudad la tensión entre policía y manifestantes escaló hasta el punto de generar enfrentamientos entre ambas partes.
Uno de los manifestantes resultó herido en el ojo cuando una cápsula de gas lacrimógeno lo golpeó en la cara, según los manifestantes, quienes señalaron que el herido fue llevado a un hospital.
La Policía francesa usó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, que es extendió a las calles cercanas a los Campos Elíseos.
Restaurantes y tiendas estuvieron cerradas, varias líneas de metro fueros cerradas al público.
La Policía dijo que alrededor de 16.000 personas han asistido a protestas en todo el país hasta el momento, y que las calles y carreteras fueron bloqueadas 199 veces.
Un total de 89.000 oficiales de policía están en servicio en el país, 8.000 de los cuales están en París junto con 14 vehículos blindados.
Protesta en Holanda y Bélgica Un grupo de manifestantes de chalecos amarillos también se reunieron en la capital de Bélgica, Bruselas, para pedir la renuncia del primer ministro, Charles Michel.
Alrededor de 70 manifestantes marcharon por la plaza frente al Parlamento Europeo, en medio de estrictas medidas de seguridad.
También en los Países Bajos, los manifestantes del chaleco amarillo salieron a las calles en 16 ciudades, incluida la capital, Ámsterdam, La Haya y Rotterdam.
Los manifestantes protestaron contra las políticas gubernamentales sobre la edad de jubilación, los costosos servicios de salud, educación y el problema de la migración.
Desde el 17 de noviembre, miles de manifestantes vistiendo chalecos de color amarillo brillante, llamados chalecos amarillos, se han reunido en las principales ciudades francesas, incluida la capital, París, para protestar por las controvertidas alzas del impuesto sobre el combustible de Macron y el deterioro de la situación económica.
Los manifestantes, que por lo general viven en zonas rurales debido al alto costo de vida de la ciudad, le han pedido a Macron que reduzca los impuestos sobre el combustible y alivie sus dificultades económicas.
Durante las manifestaciones, al menos cuatro personas han perdido la vida y miles más han resultado heridas.
El mandatario francés afirmó que los impuestos sobre el pago de horas extra se suprimirían a partir del próximo año y anunció recortes de impuestos de la seguridad social para los jubilados que ganan menos de EUR 2.000.
*Juan Felipe Vélez contribuyó con la redacción de esta nota.