Kyaw Ye Lynn
27 Octubre 2017•Actualizar: 28 Octubre 2017
El Ejército de Birmania anunció este jueves que retirará a sus soldados del occidente del estado de Rakáin tras la fuerte presión internacional que han recibido por la campaña violenta emprendida contra los musulmanes rohinyá.
Naciones Unidas ha acusado a Birmania de permitir a sus fuerzas de seguridad la realización de una limpieza étnica en contra de los musulmanes rohinyá en respuesta a los ataques hechos por los militantes rohinyá a policías y soldados en el área de Maugndaw en el estado de Rakáin el 25 de agosto.
Desde entonces, según reporta la ONU, unos 603.000 rohinyá han cruzado la frontera entre Birmania y Bangladés.
Los refugiados han huido de Birmania por el operativo impulsado por sus fuerzas militares (respaldados por grupos budistas) contra la comunidad musulmana Rohinyá. El uso de fuerza desproporcional de las autoridades logró desplazar a miles de aldeanos rohinyás, destruyendo sus hogares con morteros y pistolas.
La oficina del comandante en jefe de Birmania, el general Min Aung Hlaing, dijo que algunas filas militares que están realizando “operaciones de limpieza” serán retiradas de los municipios de Buthidaung y Maungtaw.
También comentó que los “enfrentamientos” con los rebeldes han disminuido desde el 5 de septiembre pero no dio detalles adicionales con respecto al plan de retirada.
“La estabilidad ha sido restaurada hasta cierto punto, pero las filas retiradas serán desplegadas como fuerzas auxiliares en la capital estatal de Sittwe”, aseguró la oficina del general.
El ministro de relaciones exteriores de Bangladés, Abul Hasan Mahmood, reportó la muerte de unos 3.000 rohinyá a causa de las campañas violentas emprendidas por las fuerzas militares de Birmania.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados después de que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.