İlker Girit
11 Diciembre 2017•Actualizar: 12 Diciembre 2017
La alta representante de la Unión Europea (UE) para Política Exterior, Federica Mogherini, descartó este lunes el llamado del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en el que les pidió a los Estados miembros de la UE trasladar sus embajadas a Jerusalén.
“Creemos que la única solución realista para el conflicto entre Israel y Palestina está basado en dos Estados”, dijo Mogherini en una rueda de prensa con Netanyahu en Bruselas.
La jefe de Política Exterior de la UE agregó que Jerusalén debería ser reconocida como la capital de ambos Estados: Israel y Palestina, según indican los documentos establecidos en 1967.
El primer ministro israelí dijo que esperaba que todos los países europeos reconocieran a Jerusalén como la capital de Israel y que trasladaran sus embajadas a la ciudad.
Sin embargo, Mogherini insistió en que la UE respetará el estatus de la ciudad bajo el derecho internacional y no cambiará su posición hasta que se llegue a un acuerdo final por medio de diálogos directos entre israelíes y palestinos.
Bruselas alberga un encuentro de ministros de asuntos exteriores, conocido como el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, en el cual se discutirán temas como la situación en Irak, los últimos desarrollos en Oriente Medio y la cooperación en temas de defensa.
El encuentro es considerado como una reunión preliminar del Consejo Europeo de este 14 y 15 de diciembre.
El primer ministro israelí participó en un desayuno de negocios con funcionarios de la Unión Europea y ministros de asuntos exteriores antes de dar inicio al Consejo de Asuntos Exteriores.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, ha recibido críticas negativas a nivel internacional luego de dar a conocer, el pasado miércoles, su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y de reubicar la embajada estadounidense en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.
Según indicó Trump, El Departamento de Estado recibió órdenes de dar inicio a los preparativos para la reubicación de su embajada, trasladándola desde Tel Aviv hacia Jerusalén.
La dramática decisión de Trump frente a la política de Jerusalén conllevó a tensiones entre israelíes y palestinos, y ha desatado desórdenes en los territorios ocupados de Palestina y en otras partes como en Turquía, Egipto, Jordania, Túnez, Argelia, Irak y otros países musulmanes.
Jerusalén permanece en el centro del conflicto palestino-israelí. Los palestinos esperan que Jerusalén oriental –ahora ocupada por Israel– sea la futura capital del Estado palestino.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.