Ebru Şengül Cevrioğlu,Muhammet Emin Avundukluoğlu
14 Octubre 2020•Actualizar: 15 Octubre 2020
Después de un histórico hallazgo a mediados de este año, Turquía ha descubierto nuevas reservas de gas natural en el Mar Negro, anunció este miércoles el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en la capital, Ankara.
El hallazgo será anunciado oficialmente este sábado desde la cubierta del buque de perforación Fatih, donde “presenciaremos personalmente los esfuerzos en el sitio y anunciaremos el monto de las nuevas reservas”, dijo Erdogan en el Parlamento.
El anuncio de agosto de 320.000 millones de metros cúbicos en reservas en el Mar Negro halladas por el barco de perforación Fatih hizo a Turquía "muy feliz", "ahora le siguen las buenas noticias adicionales de hoy", agregó.
Luego del primer hallazgo, cuando Fatih descubrió el pozo TUNA-1 en el campo de gas de Sakarya, a unos 170 kilómetros de la costa norte de Turquía, los funcionarios turcos dijeron que pronto podrían encontrarse más reservas.
El descubrimiento fue el más grande en la historia de Turquía. Las autoridades han dicho que el gas del pozo estaría listo para ser usado por el público en 2023.
Por otra parte, el ministro de Energía y Recursos Naturales de Turquía, Fatih Donmez, anunció que el primer informe de datos sísmicos del buque de perforación turco Oruc Reis, que se encuentra en el Mediterráneo oriental, llegará este miércoles.
En una videoconferencia en la 26ª Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente (ICCI 2020), Donmez dijo que el buque llegó al área de operación designada donde comenzó a instalar los cables sísmicos de 10 kilómetros de largo en el mar para la primera fase de su jornada de trabajo de 10 días.
"Las pruebas comenzaron ayer y hoy recibiremos los primeros datos sísmicos", dijo Donmez.
El buque Oruc Reis zarpó este lunes temprano después de que el país emitiera un aviso de navegación (NAVTEX) de 10 días para el Mediterráneo oriental. El buque es capaz de realizar estudios geológicos, geofísicos, hidrográficos y oceanográficos.
Ver también: Buque sísmico Oruc Reis, de Turquía, zarpa hacia el Mediterráneo oriental
Este buque turco también se perfila como uno de los barcos de investigación más importantes del mundo, ya que realiza operaciones sísmicas bidimensionales de hasta 15.000 metros de profundidad en el mar y realiza investigaciones geofísicas sísmicas, gravitacionales, magnéticas bidimensionales y tridimensionales.
El tercer barco de perforación de Turquía, Kanuni, salió del puerto Tasucu de Mersin este martes en ruta al puerto Haydarpasa de Estambul, donde se desmantelarán las torres del barco, dijo Donmez.
"El barco llegará al puerto de Filyos a finales de noviembre y allí reensamblaremos las torres y haremos otros trabajos de mantenimiento. Con suerte, entonces, el barco trabajará con el buque de perforación Fatih en el Mar Negro", dijo.
Se prevé que las primeras operaciones en el Mar Negro de Kanuni, incluido este año en la flota de Turquía, comiencen en los primeros meses del próximo año. Samsung construyó el barco de perforación en Corea del Sur en 2012. La energética brasileña Petrobras utilizó el barco de perforación para exploración hasta 2015.
Incentivos para los desarrolladores de tecnologías renovables
Con respecto al tema de las energías renovables, Donmez destacó su creciente importancia, especialmente después de la pandemia de COVID-19.
Señaló que Turquía ocupa el noveno lugar en el mundo y el tercero en Europa en términos de capacidad de energía renovable.
También enfatizó que la participación de los recursos nacionales en la producción de energía se ha mantenido en más del 50% desde diciembre de 2018.
Según Donmez, Turquía ocupó el segundo lugar en Europa en términos de cantidad de electricidad producida a partir de fuentes renovables el año pasado. Además, durante los primeros nueve meses de 2020, la participación de la producción de energía a partir de recursos locales y renovables aumentó al 62%.
Aunque estos números reflejan el progreso en términos de energía renovable, Donmez dijo que Turquía mira este tema desde una ventana más integral en aras de que los recursos y la tecnología puedan desarrollarse simultáneamente a fin de lograr la verdadera independencia energética.
"Ningún país puede hablar de independencia energética cuando la tecnología pertenece a otros", dijo.
Para lograr esto y para que Turquía se convierta en un centro de energía limpia en su región, su objetivo es que las tecnologías renovables se conviertan en un elemento de exportación clave mediante la provisión de incentivos a los desarrolladores de tecnología.
*Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.