Santiago Serna Duque
12 Diciembre 2017•Actualizar: 12 Diciembre 2017
Expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) indicaron que un tercio de las 1.000 millones de personas que habitan las montañas del mundo -13% de la población global- son propensos al hambre y a la pobreza, como consecuencia de la segregación y marginalización estatal.
Durante una reunión celebrada este lunes en Roma, Italia, miembros de la Alianza de las Montañas de la FAO, junto con unos 300 delegados de gobiernos mundiales, afirmaron que para el 2030 actualizarán las políticas de desarrollo sostenible para los habitantes de las montañas en los países en desarrollo.
Además, 200 organizaciones de la sociedad civil aseguraron que apoyarán los esfuerzos gubernamentales para robustecer los entornos de laderas y montañas que sufrieron migraciones forzadas y desastres ambientales.
En este contexto, la Directora General Adjunta de la FAO, Maria Helena Semedo, dijo que "uno de cada tres habitantes de las montañas en los países en desarrollo es vulnerable a la inseguridad alimentaria. Para las áreas rurales, es una de cada dos personas".
Semedo destacó la importancia de alentar inversiones en la agricultura sostenible de las regiones montañosas para responder a los desafíos climáticos y migratorios. “La mitigación del cambio climático reduce las causas fundamentales de la migración, como la pobreza rural y la inseguridad alimentaria”, agregó Semedo.
La FAO explicó que las montañas proporcionan sustento directo a 915 millones de personas y generan cerca del 80% del agua dulce del planeta.
Los compromisos con las poblaciones de la montaña ocurrieron en el marco del Día Internacional de las Montañas.