Michael Hernandez
29 Septiembre 2018•Actualizar: 29 Septiembre 2018
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, instó personalmente a un alto ministro de Birmania a que encuentre a los responsables de los abusos de los derechos humanos contra la minoría musulmana rohinyá del país, dijo este viernes el Departamento de Estado a través de un comunicado.
El llamado se produjo durante una reunión este jueves entre Pompeo y el ministro de la Oficina del Consejero del Estado de Birmania, Kyaw Tint Swe, al margen de la Asamblea General de la ONU.
"Al tiempo que subrayó el apoyo de Estados Unidos a la transición democrática en Birmania [Myanmar] y los esfuerzos para lograr la paz nacional y la reconciliación, instó al Gobierno de Birmania a tomar medidas concretas para investigar los abusos contra los derechos humanos narrados en el Informe de documentación de la Misión de Investigación de la ONU y responsabilizar a los miembros de las fuerzas de seguridad y otras personas de estos actos", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, en un comunicado.
Pompeo también pidió la liberación inmediata de dos periodistas de la agencia Reuters encarcelados.
El informe al que se refería Nauert relataba la persecución militar de los rohinyá por parte de los militares de Birmania, diciendo que "la gran mayoría de los refugiados Rohinyá experimentaron o presenciaron directamente la violencia extrema y la destrucción de sus hogares".
"El alcance y la escala de las operaciones militares indican que fueron bien planificadas y coordinadas", dijo el informe del lunes. Se refería a la violencia del Ejército de Birmania contra los rohinyá en el estado de Rakáin, al norte del país.
Según el informe, los rohinyá identificaron a los militares birmanos como los perpetradores" en un 84 por ciento de los asesinatos o lesiones que presenciaron", dijo el informe.
Los rohinyá dijeron que las fuerzas de seguridad utilizaron lanzallamas y artefactos incendiarios para destruir casas y matar y herir a la comunidad musulmana de los rohinyá, acusando a los militares de atacar a "civiles indiscriminadamente y a menudo con extrema brutalidad".
Desde el 25 de agosto de 2017, cerca de 24.000 musulmanes Rohinyá han sido asesinados por las fuerzas estatales de Birmania, según un informe de la Agencia de Desarrollo Internacional de Ontario (OIDA).
Más de 34.000 rohinyá también fueron arrojados al fuego, mientras que otros 114.000 fueron golpeados, dijo el informe OIDA, titulado ‘Migración Forzada de Rohinyá: la experiencia no contada’.
Según Amnistía Internacional, más de 750,000 refugiados rohinyás, en su mayoría niños y mujeres, huyeron de Birmania y cruzaron a Bangladés luego de que las fuerzas de Birmania lanzaran una ofensiva contra la comunidad musulmana minoritaria.
Los Rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguido del mundo, han enfrentado un gran temor de ataque desde que decenas de personas murieron en la violencia comunal en 2012.
La ONU documentó violaciones colectivas masivas, homicidios, incluso de bebés y niños pequeños, brutales palizas y desapariciones cometidas por las fuerzas estatales de Myanmar.
En un informe, los investigadores de la ONU dijeron que tales violaciones podrían haber constituido crímenes de lesa humanidad.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.